lunes, 29 de noviembre de 2010

Las primeras elecciones del siglo XXI

Tarde, pero está llegando el siglo XXI a los partidos políticos. Un síntoma más de que la realidad del pueblo no está en la mente de nuestros dirigentes es el hecho de que, hasta ahora, ningún grupo hubiera tenido en cuenta el fenómeno de las redes sociales. Con todo lo que puede aportar a cualquier campaña.

Quizá con el reflejo de la campaña electoral de Obama en la retina, los partidos políticos de las próximas elecciones catalanas han visto que el fenómeno social no es baladí. Por ello, han comenzado a hacerse visibles en la red sin apartar, de momento, cualquier otro tipo de evento político, pues las modernidades todavía están en manos de ese rango de población que no siempre acude masivamente a las urnas.

El próximo día 28 de noviembre se verá el resultado de esta nueva estrategia de promoción comunicacional e institucional que, por ahora, parecen haber seguido todos los partidos con parecidos criterios.

La candidata del Partido Popular en Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, actualiza su perfil de Facebook cada día, y ha apostado también fuerte por todas las demás plataformas y las utiliza con criterio. www.twitter.com/ppcatalunya tiene entre 10 y 20 tuits cada día. Con el hashtag #solucions como bandera, la candidata informa sobre sus eventos e incluye manifestaciones de sus propios compañeros de partido en busca de una frase que defina su propio objetivo electoral. El blog, accesible y ordenado, integra todos los medios: audio, video, enlaces, feedback, noticias, etc. Y las plataformas audiovisuales Flickr y Youtube consiguen ofrecer una visión más transparente -entendido dentro del mundo político- para el votante.

El Partido Socialista, por su parte, ha encontrado en Facebook la plataforma más directa y fácil para desarrollar el perfil de su candidato, José Montilla. Con una diferencia sustancial con su rival del PP: su perfil está en catalán. Algo perfectamente comprensible ya que hablamos de unas elecciones en Catalunya, pero quizá -si he de introducir alguna crítica- hay gente que no se desenvuelve bien con este idioma. En cualquier caso, ofrece una puerta a los seguidores y contrarios a sus ideas para poder expresar sus opiniones acerca de su programa electoral. Como en el resto de partidos, tiene presencia en las cuatro plataformas habituales (Facebook, Twitter, Flickr y Youtube)

Ciutadans también ha apostado fuerte por la campaña 2.0. Su blog, actualizado constantemente, ordenado, aunque quizá demasiado estridente al hacer un uso excesivo del color naranja, es uno de los más activos y de los que podría llamar más a la población más joven. Es el que más contenido multimedia ofrece y con el que se puede estar más en contacto desde cualquier plataforma social. Flickr, Twitter, Youtube y Facebook no podían faltar. Pero además de las ya "tradicionales", el partido de la C ofrece una novedad a destacar, una red de blogs para que cada ciudadano pueda expresar sus opiniones acerca de cómo y qué debería cambiarse en Cataluña.

Quizá más seria y un poco más caótica es la página de CIU, aunque han sido los primeros, junto al PSC que han creado apliacaciones Apple para poder seguir la campaña. En cualquier caso, no han sabido ubicar adecuadamente los demás enlaces a Youtube o a Flickr, por ejemplo. Demasiado lejos de la primera interfaz. Demasiado abajo. Demasiado tiempo para que el navegante lo encuentre. Más original es el diseño del blog de Esquerra Republicana, pero más pobre en cuanto a contenido: no introduce enlaces a Twitter o a Flickr. Solo a Facebook.

Unas nuevas campañas electorales mucho más interactivas, más sociales, más universales. Unas nuevas elecciones para una nueva sociedad que se va adaptando, quizá con más rapidez que los políticos, a una nueva forma de ver y de ser visto en el mundo. Con ayuda de una red que todo lo atrapa, para bien y para mal, las elecciones catalanas son las primeras en España en dar ese salto cualitativo, moderno y pegado a la realidad que ya se estaba echando en falta.





Un análisis de los datos de las elecciones con las plataformas y redes sociales:
(Fuente www.kgovernment.com)

martes, 16 de noviembre de 2010

La ética y el trabajo bajo el manto de la sencillez

Nunca un viaje en autobús había sido tan gratificante.

Con un abrigo de paño y enfundado en una bufanda gris, Mikel Ayestarán se sube a un autobús madrileño que le llevará hasta el centro. Si es que llega, porque tampoco tiene mucha idea de su destino, ni de su camino. Pero seguro que llega. Igual que con su trabajo.

Con su cara de niño bueno y su trato campechano de quien parece que "simplemente pasa por aquí", Ayestarán habla con pausa, meditando cada palabra. O quizá simplemente está cansado, y como buen vasco, la tertulia con gente que no conoce apenas es cordial, amigable, pero nada más. Pero Ayestarán es de esa clase de personas que con cada frase, siempre en voz baja, puede sentar una cátedra. Especialmente para los alumnos del máster que tuvo delante este pasado miércoles y para quien ahora comparte un ratito más de su brevísimo paso por Madrid.

"Me impresiona, un profesional de la categoría de Alfonso Armada, diciéndome que venga a dar una charla. Increíble", "Un profesor mío de la Universidad me ha comentado esta mañana que sus alumnos están analizando mis crónicas (se ríe). Mis crónicas". "A veces, hablas con los seniors de los periódicos y te quedas sin saber qué decir, me impresiona todo lo que saben". Estas son algunas de las frases que se le han escapado mientras el 146 paseaba junto a la Plaza de toros de las Ventas.

Palabras que bien pudieran haber sido mencionadas por cualquier estudiante de Periodismo, pero que todavía adquieren mucha más importancia cuando se descubre que el autor es un periodista hecho a sí mismo, que se produce el trabajo sobre la marcha, siguiendo la máxima de "yo me lo guiso, yo me lo como", con una mochila y una maleta iraní ("son las mejores") siempre preparadas para salir a cualquier lugar de "su territorio" (Irán, Irak, Afganistán, Pakistán) para cubrir lo que haga falta cubrir.

Sin más jefes que su propia iniciativa, sin más equipo que sus cámaras, su teléfono y sus bolis ("imprescindibles"), Ayestarán está hoy en Madrid, pero puede que en un par de horas algo pase en algún sitio y coja el siguiente vuelo para soltar toda esa adrenalina que le impide estar más de un mes seguido en cualquier parte.

Un McGyver del Periodismo que escribe, fotografía, graba, edita, corta, re-corta, dobla y envía sus propios trabajos. A la televisión, a los periódicos, a la radio, a quien quiera comprarlos.

"Pues si soy yo, -se encoge de hombros mientras lo dice- Mikel", como si eso no fuera nada.

Casi nada, Mikel, casi nada.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Un nuevo lenguaje periodístico

Según algunos analistas, el periodismo conocido como tal tiene fecha de caducidad. Algunos se atreven incluso a vaticinar que en 2043 la tinta sobre el papel habrá pasado a mejor vida.

Otros son reticentes a creerlo, pero lo que no podemos hacer, mucho menos los periodistas que estamos empezando, es dejar pasar la oportunidad de ser parte del cambio, de generarlo nosotros mismos. Desde luego, no nos podemos permitir estar de brazos cruzados mientras todo evoluciona a nuestro alrededor.

Por eso es tan importante que el periodista se regenere hacia un nuevo lenguaje, el que integre, de verdad, la palabra y la imagen. Pero con un valor añadido que todavía no ha llegado a España, el análisis de los datos.

Por eso, la conferencia ofrecida por María Luz Congosto ha resultado muy gratificante, pues ella, como investigadora y, posiblemente, la persona a la que se deberá seguir en muy poco tiempo, ha dado una nueva visión y un nuevo enfoque de por dónde podra´desarrollarse el periodismo desde ya.

Las recientes noticias sobre los análisis de los datos filtrados por Wikileaks, hacen pensar en un nuevo periodista que maneje los datos como hasta ahora se hace con las fuentes.

Pero todo tiene un proceso, de ahí que Mariluz haya insistido tanto en la importancia de “separar el grano de la paja”. Igual que con la ingente cantidad de teletipos que llegan a las redacciones, o la enorme diversidad de información que ofrece el periodismo ciudadano, el periodista ha de estar ahí para separar lo que sirve de lo que no.

Y añadir ese toque por el que se define al periodista: hacer información.

Con todo ello, las herramientas que Mariluz ha aportado a los asistentes a la conferencia, resultarán sin duda de muchísima utilidad para el presente, y para el desarrollo profesional de cada uno.

martes, 2 de noviembre de 2010

En busca de la palabra adecuada

Hoy he querido ser un héroe y me he lanzado a conseguir un aumento de sueldo. La petición exige una concentración zen para esbozar el borrador de un deseo intangible, etéreo. Las letras aparecen y desaparecen de mis dedos en busca del texto adecuado. Pero, ¿qué lo es?

Las palabras no tienen la dificultad de su escritura, ni siquiera la de su gramática, sino en la capacidad de las mismas por llegar de la forma oportuna al receptor. En este caso, mi jefe. Y no solo en lo estrictamente estilístico, sino en el poder de persuadir que conllevan.

Y todo trata de persuadir. Desde el tipo de letra que empleo, hasta la separación del texto en párrafos, pasando por el tono, la cadencia de las letras o el sonido que se producirá en mi jefe al leerlas. Incluso mi estado de ánimo influirá.

He optado por un estilo directo, pero diplomático. Corto y conciso para que mi jefe sepa, de un solo vistazo, cuál es el objetivo de mi misiva cibernética, y no pase de largo.
Los motivos no podían faltar, y razones para mi osadía me sobran. Tal y como está el país, no es necesario estrujarse mucho los sesos para encontrar diez, veinte motivos con los que argumentar y contraargumentar si se da el caso.
Pero tan importante como la argumentación es la empatía. He estado hablando conmigo mismo siendo jefe y empleado a la vez, tratando de encontrar los resquicios de una posible negativa para mi petición y creo que podría salir del paso.

Allá va.

Pero si la palabra escrita es importante, la hablada no lo es menos.
Ni diplomacia, ni estilo, ni cadencia, ni argumentos han sido necesarios.
Un sucinto NO en la cafetería ha sido suficiente. Eso es poder, y lo demás, solo palabras.

martes, 19 de octubre de 2010

Gigante Ken Follett, y su última obra

Este caballero galés disfrazado de British con tablas promocionales se dejó caer por España para presentar su último libro. Una pequeña élite pudimos acudir a la explicación de cómo se gestó LA CAÍDA DE LOS GIGANTES.

Eran las cinco y diez, supongo que alguno de los que le custodiaban le diría que en España todo comienza tarde. Apareció entre las sillas del auditorio, siguiendo a Joan Tarrida, director general y editorial de Círculo de Lectores, y a Nuria Tey, editora del escritor. Esta última, tras un breve discurso de presentación, le cedió la palabra.

El autor comenzó agradeciendo a la audiencia la gran acogida y el éxito de público que fue UN MUNDO SIN FIN, su anterior novela. Y, haciendo alarde de una simpatía más bien impropia de escritores famosos, también deseó en voz alta que esta nueva obra siguiera ese camino de éxito.

Lo primero que explicó de LA CAÍDA… es que estaba cansado de la Edad Media. Sus dos últimas obras le habían mantenido viviendo en esa época demasiado tiempo. Necesitaba algo nuevo, no quería repetirse. Así que buscó una nueva historia que le interesase, una nueva época en la que poder sumergirse. Y la encontró en el siglo XX. El mismo autor la definió como “the most exciting and violent period of our time, the century of Human Rights, Freedom, Democracy, Female Rights”. Además, añadió que el siglo XX es el nuestro, el de nuestros padres, el de nuestros abuelos, de donde venimos. “It is our story and our history”.

Después de analizar varias obras de otros autores, se dio cuenta de que todos daban un solo punto de vista. Por esta razón, Follett escribió LA CAÍDA… desde un punto de vista internacional. Así, la trama comienza poco antes de la Primera Guerra Mundial, y se irá desarrollando por distintos países. Pero este solo es el primer volumen, su primer acercamiento. Después vendrán dos más: sobre la Segunda Guerra Mundial, y sobre la Guerra Fría. Como él mismo dijo: “tengo 61 años, si quiero ser ambicioso, ahora es el momento.”

LA CAÍDA DE LOS GIGANTES no tiene un solo protagonista. En él se irán relacionando los diferentes personajes de un siglo convulso. Gente normal y corriente de Alemania, Irlanda, Gran Bretaña o Rusia que vivieron la Gran Guerra. No se trata de un libro de historia al uso, sino que tiene todos los elementos que Ken Follett quería leer en un libro: drama, acción, emoción…

Una presentación breve, pero intensa y teñida de anécdotas que agradeció complacido el público. Para terminar deseó fervientemente que gustara a los presentes.

Después de este breve discurso sobre su nueva creación, comenzó el turno de preguntas. La timidez de los asistentes se quedó a un lado para poder conversar, aunque fuera unos segundos, con el autor más leído del club que organizaba el evento. Muchas de las preguntas fueron realizadas directamente en inglés, cosa que agradeció Follett poniendo más atención a las preguntas. Y el escritor, promocionando su obra y a sí mismo con dotes de verdadero artista, fue contestando una a una todas las cuestiones que se le presentaban.

Para cuándo la segunda parte. En dos años. Qué largo. Qué corto.

Le gustó la versión de televisión. Mucho. Algo que fallara. Quizá la madre es demasiado guapa, y todos los personajes tienen una dentadura hollywoodiense impropia de la Edad Media, pero el trabajo era soberbio.

Dónde escribe. Prefiero en mi biblioteca porque me siento más cómodo escribiendo entre libros; cuando fui periodista me acostumbré a escribir rodeado de gente y con mucho ruido; ahora prefiero el silencio de los libros.

Cómo se planifica la escritura de sus novelas. Paso entre seis meses y un año para buscar lo siguiente que quiero contar. Por qué. No me quiero repetir, sino sorprender a los lectores.

Qué pasos sigue. Escribo un borrador, y se lo enseño a mucha gente: editores, amigos, familia, mis hijos, mi agente; después lo reescribo con todos los comentarios que me han aportado.

Cómo le gustaría ser recordado. Como un gran contador de historias; nunca descanso, soy como un niño, siempre estoy imaginando cosas.

Qué lee Ken Follett. Ahora mismo, la última novela de Isabel Allende. Y en general. Libros de historia, best-sellers, aunque no me siento muy cómodo leyendo sobre dragones y magos.

Le costó mucho tiempo saber qué quería escribir después de LOS PILARES DE LA TIERRA. Sí, porque no me quería repetir y quería hacer algo lo suficientemente bueno; no podía ser que una fuera muy buena y la otra no.

Las preguntas y el tiempo se acababan. Después de varios comentarios jocosos y un gran aplauso, el autor pasó la siguiente hora firmando libros a los presentes.

Después vendría otra tienda y un programa de televisión para promocionar la obra de un autor que sigue teniendo los ojos y la imaginación viva, como un niño al que todo le sorprende.

viernes, 15 de octubre de 2010

Nuevo periodismo para nuevos tiempos

Nos encontramos ante un vídeo en el que se resume cómo las tecnologías han avanzado, especialmente las relacionadas con el mundo informativo, o más bien, de la comunicación. Pero no es baladí que comente en este punto que todo lo que aparece en el video no es más que un desarrollo de lo que ya todos conocemos. No por nada está editado en 2000 y es más una reflexión de lo que se podrá hacer en un futuro inmediato.

Llevamos ya mucho tiempo hablando de las “nuevas tecnologías”, pero no paran de salir nuevos avances que ya dejan arcaicos otros elementos. Es cierto que en España la tecnología avanza despacio, pero no debemos concentrarnos (mucho menos los periodistas) en lo que “se lleva en nuestro país”, todavía muy anclado en discusiones legales como las descargas en internet, por ejemplo. Algo completamente superado en otros países que nos llevan muchísima ventaja, no tanto tecnológica, como de implantación de esa realidad en nuestras vidas.

En ese año, aparentemente crucial como fue el 2000, con el tan nombrado efecto que parecía que hasta las tostadoras acabarían dominando el mundo, el video refleja lo que ya en Estados Unidos estaba iniciándose y que a nuestro país todavía no ha llegado con todas sus posibilidades.

Lo que nadie se esperaba por el año 2000 es lo que, personalmente, creo que ha sido (y es) la gran revolución en el ámbito de la comunicación y de las relaciones personales y profesionales: las redes sociales. Solo en los últimos (¿dos?) años, el acto comunicativo se ha convertido en algo tan grande que escapa de nuestro control, y que, por el mismo motivo de su ingente magnitud, es un punto que debemos desarrollar y asimilar como algo inherente a nosotros mismos, como lo fueron el habla o la lectura. Para mí, el nuevo acto comunicativo de masas a través de las redes sociales, se asemeja en importancia a lo que supuso la invención de la imprenta para el desarrollo de las sociedades. Si bien es cierto que en estas plataformas, la información, la opinión y la interpretación se diluyen, con filtros, como con los libros, las redes sociales pueden (porque ya lo hacen) cambiar nuestra relación con nuestro alrededor y nuestros vecinos, sean de donde sean.

Los nuevos periodistas

Por otro lado, como punto negativo, los llamados MOJO’s (moving journalists), los periodistas multimedia que retrata el video, son los nuevos profesionales que todo lo hacen con sus propios medios: imagen, sonido, texto, integrarlo en un medio. Temo que este sistema desmejore o revierta negativamente en el contenido que le debemos ofrecer al espectador/lector. Los que empezamos, aspiramos a convertirnos en buenos “mojo’s”, con la capacidad suficiente para armarnos con un ordenador y poder realizar nuestras propias piezas sin ningún tipo de técnico. Pero para que eso ocurra con la ética y la profesionalidad adecuada, el reciclaje continuo y la formación son básicos para nuestro trabajo. En un momento, 2010, donde la competencia es tan brutal, ya no sirve ser el mejor en un tema, ahora hay que ser el mejor en todo.

El video pone de manifiesto y de una forma contundente, que en nuestras manos está subirnos al futuro que nos encorre, o apalancarnos en un presente cada minuto más obsoleto.

La huelga más social

Lo que no han conseguido los sindicatos, lo ha logrado la red social. La repercusión de la huelga se ha notado, sobre todo, en la red. Solo así podremos entender el impacto que la huelga ha provocado en Facebook, Twitter o Youtube.

Estas tres grandes plataformas sociales han servido para que el ciudadano comente la huelga, la apoye, la censure, exprese su opinión, sus razones, sus comentarios. Estos, sin duda, han sido los verdaderos protagonistas de la huelga social. Tanto a favor como en contra, en Facebook era lo más visitado y lo más seguido. Necesitados de unos valores democráticos claros y de una solución a la crisis que no llega, los españoles nos desahogamos el 29-S a través de la red. Quizá algunos tomaran la decisión de secundar o no la huelga después de leer algunos de los comentarios, o algunos de los blogs que se abrieron para la ocasión, o de las actualizaciones que varios políticos incluyeron poco antes de dar las doce de la noche.

Pero no solo de comentarios a favor o en contra vive el “huelguista en red”. Las plataformas sirvieron para que cada individuo describiera sus vivencias en el día D. Para este cometido, varios son los medios que han dispuesto un portal para que cada quien escriba su vivencia. Por ejemplo, el diario La Vanguardia o El Mundo ofrecen la oportunidad de ser corresponsales de huelga por un día a todo el que le interese. Crónicas que podían completarse con los vídeos grabados con los teléfonos móviles. Así, Youtube se convierte en la plataforma visual más importante y que más importancia ha tenido en la convocatoria y seguimiento de la huelga.

También la imagen fija se hacía eco de los acontecimientos que sucedieron el miércoles 29. Flickr, la red más importante para compartir fotos, crecía a lo largo de la mañana con los miles de fotografías que los internautas realizaban para mostrar al mundo lo que estaba pasando en la calle.

Pero, sin duda, la red más activa ha sido Twitter. Según el portal Cham.tl, que ha analizado los comentarios de los usuarios de esta red, los términos más utilizados (trending topics) fueron, ya a las diez de la mañana, #huelga o #29-S, mientras que los temas más comentados (hashtags) fueron #huelgageneral, #yonovoy o #huelga. Los 160 caracteres tienen ahora un significado mucho más político y profundo. Las consecuencias, críticas, apoyos o la crónica de momentos puntuales se cuelan por toda la red desde primera hora de la mañana, haciendo que el 29S sea recordado en Twitter como uno de los más activos, como vemos en el gráfico:

Un seguimiento que no solo sirve para dejar constancia de tu favoritismo o tu crítica. También, como red social, cumple funciones de servicio público y podíamos encontrarnos con etiquetas como #EMT, #metro, #transporte, donde se nos informaba de los servicios mínimos de cada ciudad española.

Nuevas plataformas de interacción entre ciudadanos para un evento tan antiguo como una huelga que nunca ha tenido más trascendencia social.